Relato Erótico: Falla Mecánica

Relato Erótico: Falla Mecánica

Hola amigos, mi nombre es Rubén y desde los 18 años he sido trailero de profesión. Así que como se imaginarán mi vida la paso en las carreteras del país yendo y viniendo. Ni que decir, la escuela no fue mucho de mi agrado, no nací en casa de ricos y desde chico aprendí que para tener que comer hay que trabajar primero. Mi padre mi abuelo y mi bis abuelo fueron traileros como yo. El chiste es que esto ya viene de generaciones atrás y hasta ahora la cadena no se rompe.

Actualmente tengo 43 años y estoy muy infelizmente………..  casado con una señora mayor que yo de 55 años. Hicimos nuestro “nidito de amor” y actualmente tenemos una hija que apenas y conozco, se llama Lupita y la verdad no se ni que edad tenga ahora, pues como voy a saber si me la paso viajando. De hecho el día en que ella nació yo me encontraba en el norte de la ciudad, es decir al otro extremo de donde vivimos. Vivimos en un pequeño poblado de Chiapas. Por su puesto que mi esposa me recriminó el que me perdiera del nacimiento de nuestra primera criatura pero como le dije a ella, quería casarse con un trailero no? pues ahora te chingas porque te chingas!.

Mi mujer se llama Verónica Castro y no es precisamente la actriz (que más quisiera yo), es bastante morena y gorda y sobre todo destaca de ella una nariz gigante como la de las brujas en los cuentos de hadas. Es todo lo contrario a su hermana Beatriz que es la más bonita de su familia pero ni hablar, me toco bailar con la más fea y pues que remedio.

Porque me case con una tan vieja se preguntaran ustedes y la verdad es que ni yo lo se. Tal vez fue porque ella fue la única que me pelo. La verdad es que yo tampoco soy nada atractivo que digamos. No soy el modelo que toda mujer desea conseguir ya saben: güerito de ojo verde grande y musculoso. Si no todo lo contrario, soy bastante bajito, peludo, barrigón, con poco pelo en la cabeza, algunas veces he pensado hasta en quitarme un poco de pelo del pecho para ponérmelo ahí jeje, pero como verán no seria muy agradable que digamos. Lo único rescatable en mí son y eso porque desde niño le he tenido que chingar duro al trabajo, son mis brazos que son bastante fuertes pero como les dije, no es porque me dedique a ir de vanidoso al gimnasio si no por cuestiones de trabajo. En donde trabajo tengo que andar cargando y descargando material pesado del trailer.

Bueno pues mi vida es esa. Andar huyendo de mi mujer recorriendo toda la república mexicana de un lado a otro, transportando material a las distintas empresas que lo solicitan y soportando el sol y sobre todo las desveladas.

Actualmente ya llevo 3 años sin visitar mi hogar por lo que no he visto en todo este tiempo ni a mi mujer, ni a mi hija. Y es que la verdad aparte de que hay mucho trabajo pues ni ganas me dan de ir a casa con mi mujer que es un estorbo en mi vida y a la niña ni le hablo casi solo en navidad o año nuevo para felicitarla y decirle que la quiero ya saben lo que se supone que un padre debe hacer con sus hijos.

Satisfago mis placeres sexuales con las prostitutas del camino y una que otra vez una chaqueta no me hace daño.

Duermo en la caja del trailer para economizar y solo cuando me baño es que rento algún cuarto en un motel. Como en fondas y de vez en cuando me topo con mis compañeros de trabajo y nos echamos una que otra cerveza bien fría a salud de Miguelito.

Como verán la vida no me ha tratado muy bien que digamos y es que nadie nace teniendo todo lo que hubiera deseado. Desde chico anhele ser como los demás. Cuando estudiaba la primaria anhelaba tener los juguetes que los demás lucían. Ya estando en secundaria anhelaba crecer un poco más de estatura para que no me hicieran burla de ser el enano de la clase. Para la preparatoria anhelaba tener la vida de mis amigos, algunos tenían carros y lucían a sus novias que estaban buenas con ganas pero yo sabía que mujeres como esas nunca me terminarían pelando pues ni estaba guapo, ni tenía dinero.

No fue si no hasta hace unos días que una luz ilumino mi vida. Me encontraba un viernes viajando de San Luís Potosí hacia Monterrey Nuevo León. Como verán son varias horas de viaje pero ya me faltaba poco para llegar a la sultana del norte, eran alrededor de las 8 de la noche, empezaba a oscurecer cuando vi en la carretera una un volkswagen “vocho” orillado en el camino.

Ya un sin fin de veces antes había visto carros descompuestos en el camino y nunca me había detenido pero esta vez había algo especial en ello. Al parecer se había quedado sin gasolina el vehículo y una chica de unos 19 años con vestimenta de colegiala estaba intentando hacer una llamada telefónica con su celular. Era bastante bonita la jovencita, rubia, de ojos verdes y alta, un metro setenta o más, definitivamente era mucho más alta que yo. De hecho siempre he tenido cierta debilidad por las chicas de colegio, en mis interminables viajes por las ciudades cuando suelo pasar por una escuela no dudo en voltear a ver los encantos que se pasean por las calles cercanas al colegio. Un gran desfile de colegialas encantadoras que despiertan en mí ese deseo que para mí sería imposible saciar, al menos hasta ese entonces.

Orille el trailer y baje para ver en que podía ayudarla. La chica al verme sintió un gran alivio pues por lo visto en ese lugar no había señal y la cantidad de carros que pasaban por esa carretera a esas horas era muy baja.

Rubén: Hola encanto en que te puedo ayudar?

La chica se puso un poco nerviosa. No eran los nervios que suelen dar a una joven de su edad cuando un chico atractivo se dirige a ella, si no los nervios que dan la desconfianza de tener a un tipo como yo hablándole de esa manera.

-Se me descompuso el carro señor, bueno más bien dicho me quede sin gasolina.

Moví la cabeza regalando mi mejor sonrisa que para nada era la del comercial de la pasta de dientes y dije:

Rubén: que barbaridad con ustedes mujeres. Pero es que no chocaste el nivel de la gasolina antes de salir de viaje?

-No señor, lo que pasa es que el indicador de gasolina no funciona correctamente. Fue por eso que me quede sin gasolina.

Rubén: Ni hablar. No tiene señal tu celular?

-no, ya lo he intentado varias veces pero al parecer aquí no hay señal.

Rubén: debe ser por la cantidad de montañas que rodean estos caminos. Y dime a donde te diriges?

-A Monterrey señor. Vengo de estudiar en la ciudad vecina, pero como hoy es viernes pues me toca regresar a mi ciudad.

Rubén: Ya veo, y que estudias?

-La universidad señor. Estoy estudiando para diseñadora.

La mire de abajo hacia arriba y me dije: esta niña bien podía ser hasta modelo con la facha que tiene. Sobre todo con ese uniforme que me vuelve loco. (Pollerita, camisa y corbata).

Rubén: Bueno pues ni hablar niña, tendrás que esperar a que pase una patrulla y te ayude.

-Pero como no podría usted ayudarme señor?

La mire de nuevo y vi lo buena que estaba. Cuando yo tendría una mujer así… bueno al menos no por las buenas pensé…

Rubén: Esta bien, mira vamos a hacer algo. Te puedo echar un aventón a una gasolinera, compras un poco y te traigo de vuelta aquí para que llenes el tanque que dices?

Viendo que no había de otra la joven aceptó. Subió a la cabina del trailer y dimos marcha rumbo a la gasolinera más cercana.

Unos kilómetros más adelante vimos un señalamiento que indicaba faltaban 79 kilómetros para la ciudad de Monterrey. Más o menos una hora y la gasolinera más cercana estaba a 45 kilómetros, lo que vendrían siendo unos 40 minutos al paso que íbamos.

Mientras manejaba no dejaba de mirar a la preciosura que me había encontrado en el camino. De reojo miraba sus piernas de la parte descubierta por la falda. Ella al percatarse de mi mirada se subía la falda un poco con disimulo. Iba bastante nerviosa y no era para menos, pues yo me la estaba comiendo con la mirada.

Rubén: y a todo esto como te llamas?

-Me llamo Jazmín.

Que hermoso nombre pensé. Es igual de bello que ella.

No paraba de mirarle a las piernas a Jazmín que cuando se cubría, la miraba a la carita bella que tenía. Esa cara de ángel pero a la vez de gatita viciosa, con unos labios que eran una tentación y esos ojos verdosos que hipnotizaban con su mirada. Además de unos pechos redondos y grandes que se veían bastante apretujados debajo de esa blusita escolar, una cinturita finita y piernas bien torneadas, largas y blancas. Ya me tenía a mil con mi verga bien parada mientras manejaba. Mi bulto parecía carpa de circo y mi verga sentía que estallaba de la excitación. Me sentía arder de calentura en el infierno con ese cuerpo infernal, sus dos sandías, y su culo grande y redondo estaban haciendo que al ver su cara angelical viera el cielo en el infierno. Pero sobre todo sus tetas eran de lo que más me llamaban la atención. Pensar en que se sentiría estrujárselas, chupárselas, saborearlas lentamente y morderle los pezones que seguramente serían igual de grandes que esas dos tetotas. Era una mujer muy voluptuosa para su edad, seguramente no paran de follarla quienes la conocen.- me dije a mí mismo.

Avanzamos unos 20 kilómetros más, yo deseando echar leche por la verga y por lo visto en la cara de la muchacha ella más que nunca deseando llegar a la gasolinera y safarse de mí. Pero no le quedo de otra. Para ese entonces estaba ahí subida conmigo y ni como bajarse.

Yo ya no aguantaba, tenía que hacer algo si no quería que se me escapase una muñecota como ella así que cuando pasamos por una tienda, decidí bajar a relajarme un poco con la excusa de comprar una bebida bien fría, estacione el trailer y pedí a la joven me esperara no sin antes ofrecerle algo para beber, le dije que yo se la invitaba pero Jazmín rechazo mi oferta.

Baje e hice como si agarrara varias cosas, la verdad es que solo estaba haciendo tiempo para que se me bajara la tremenda calentura que tenía en la verga pero lo único que paso es que mientras caminaba por los pasillos de la tienda, me imaginaba más y más a la chiquilla desnuda montando mi verga o masajeándose las tetas, esto no ayudaba nada para que mi calentura bajase si no todo lo contrario, me daban más ganas. Pensé en pasar al baño y desahogarme pero para que si había tantas formas mejores que esa para hacerlo.

Después de tomar varias bebidas energetizantes (necesitaba energía pues la noche era larga), pase a caja y pedí unos condones (después de todo también pensaba en ella y no la quería embarazar jeje). Salí de la tienda y volví al trailer donde me esperaba Jazmín.

Rubén: Ya esta, perdona si he tardado mucho pero una persona me acaba de informar de una gasolinera que esta a 5 kilómetros más adelante, aunque nos tendríamos que desviar un poco es mejor puesto que cada vez se nos hace más tarde y yo tengo que llevar la entrega que traigo acá atrás en la caja.

Jazmín: Si señor no se preocupe, por mi esta bien. La verdad es que mis papás ya deben estar preocupados también y con esto de que no hay señal pues ni como avisarles.

Rubén: Lo ves, mejor vamos a donde me dijeron.

La muchacha pareció creerse la mentira, y se relajo pensando que pronto volvería a estar con su auto en Monterrey:

Jazmín: Y cuanto tiempo calcula usted que tardemos en regresar a mi auto?

Rubén: No te preocupes, no tardaremos mucho. Ahorita tomamos este camino que nos llevará a la gasolinera y vas a ver que rápido llegamos.

Di vuelta al trailer y en vez de seguir por la carretera en la que íbamos hasta hace unos momentos, tomé por la izquierda en un camino lleno de polvo y oscuro que se perdía en medio de dos montañas. En esos momentos Jazmín al ver que el camino era bastante oscuro y perdidizo parecía más nerviosa que nunca.

Jazmín: A donde vamos?

Rubén: No te preocupes niña esto es solo para ahorrarnos tiempo. Verás que rápido llegamos por este lado.

Guardó silencio y se acomodó en el asiento mostrando su nerviosismo. La carretera apenas y se podía ver con la oscuridad y la cantidad de polvo que había. Aceleré un poco más puesto que yo me moría de ganas por perderme en aquél camino deshabitado, bendecía la vez que me perdí en ese camino pues solo así supe que se trataba de una carretera que no había sido terminada de construir y por ello nadie pasaba por ahí. Yo ya era un viejo lobo de carretera y me la sabía de todas a todas.

Pasaron unos 10 minutos y Jazmín nerviosa me dijo:

Jazmín: No parece ser un camino donde haya gasolinera señor. Seguro que le dijeron que era por aquí?

Rubén: Si no te preocupes el encargado de la tienda me dijo que era por aquí.

Seguimos avanzando hasta que las luces del auto iluminaron unas enormes rocas frente nosotros. Di el frenon de repente y después de tomar una linterna bajamos a ver que era lo que sucedía.

Rubén: Vaya, al parecer este camino esta cortado… Hasta aquí llega. No puede ser ese maldito de la tienda seguro nos jugo una broma.

Jazmín: osshh es un maldito… ahora que vamos a hacer?

Rubén: Pues nada niña, que más podemos hacer más que volver y partirle la cara por habernos jugado esa broma.

Al fin la tenía donde quería… Nadie ni nada me impediría que ahí mismo la violara.

Rubén: Ven niña ya se como hacer para no perder más tiempo y conseguir la gasolina que necesitas.

Jazmín: En serio, como?

Rubén: Aquí en la caja traigo una manguera y un bote. Ayúdame a buscarlos y puedo ordeñar un poco el trailer y la vaciamos en tu vocho.

Fuimos hasta la parte de atrás donde estaba la entrada a la caja, la lleve tomada de la mano pues estaba bastante oscuro y se podía caer. Sentí su mano y era deliciosa, bastante tibiecita y suave, abrí la caja del trailer e invite a la niña a subir. Subimos los 2 y una vez dentro de la caja, cerré la caja y después de apagar la linterna todo quedo oscuro.

Me acerque a ella y me puse detrás suyo. Empecé por apoyarle la verga en el trasero, sentía el culo durito y bastante parado sobre mi verga, la joven no decía nada y se quedaba callada, por lo visto se había dado cuenta de mis intenciones así que seguí con manosearla de a poco a poco. Yo tenía tal erección que se me rompía el pantalón.

Pase la mano por debajo de la pollera y llegue a tocarle su calzoncito, hubiera jurado que usaría tanga pero no era así. En ese momento ella empezó a rogar que no le hiciera nada.

Jazmín: Señor por favor no me haga daño se lo suplico.

Me puse a frotar su vagina por encima del calzoncito por un tiempo hasta que empecé a sentir humedad en su calzón al tiempo que Jazmín seguía rogando que parase.

Con una mano llegue a tocarle un pecho, se sentía enorme, justo como me los había imaginado, grandes y deliciosos, ni si quiera me alcanzaba el tamaño de mi mano para agarrarlo. En eso, la joven echando su cabeza con fuerza hacia atrás logró ponerme un cabezazo en la nariz haciendo que esta sangrara.

Intento correr hacia la puerta y cuando estaba por abrirla alcancé a agarrarla de los pelos y la traje hacia mí nuevamente.

Rubén: A donde crees que vas maldita puta.

Jazmín: Señor por favor suélteme, por favor se lo ruego no me haga daño.

La apoye sobre el material que transportaba en la caja mirando frente a mí.

Ella estaba muy asustada, me tiro un sin fin de golpes al aire, lo bueno es que no atino ninguno de ellos. La tome de las dos muñecas y la inmovilice, le saque la corbatita, le abrí la camisa de un tirón y luego le rompí el brazzier como pude.

En ese momento sentí sus dos tetas desnudas sobre mi cuerpo. Incline la cabeza hacia sus 2 tetas y me puse a chuparle todos los pechos mientras le masajeaba el culo con ambas manos.

Rubén: Hmmmmm que delicia de chichotas tienes condenada escuincla.

Jazmín: nooo suélteme por favor le juro que se va arrepentir…

Rubén: Arrepentirme de que, de estarte chupando estos melones? Ni en un millón de años hmmmm

La agarre y le di vuelta, haciéndole apoyar las manos contra las cajas del material, le levante la pollera y después de sobarle el culo cubierto tan solo por el calzón, de un fuerte jalón termino con su prenda intima haciéndola caer, dejando su culo desnudo.

Me bajo los pantalones y saco mi verga que estaba más que tiesa. Jamás la había sentido así de dura y caliente. La comienzo a pasear por sus nalgas y me implora que la deje en paz.

Jazmín: Noooo por favor por lo que más quiera no lo haga!

Rubén: Ahora si vas a sentir lo que es un verdadero hombre escuincla. Con ese cuerpo de infarto que te cargas seguramente has probado de todo pero yo te voy a enseñar de lo que soy capaz.

De mi bolso saco el paquete de condones, con la dificultad que produce su movimiento intentando zafarse apenas y puedo abrir y sacar uno, con los dientes lo destapo y cuando estaba apunto de ponérmelo, Jazmín echa su culo para atrás y hace que el condón caiga al suelo perdiéndose en la oscuridad.

Rubén: Maldita mocosa, mira lo que has hecho. Hiciste que perdiera el condón… Ahorita vas a ver te voy a dar tu merecido maldita. Si no me vas a dejar poner el condón entonces te la voy a ensartar así desnudita.

Posicione mi pene en la entrada de su vagina y Jazmín comenzó a llorar suplicándome por ultima vez que no lo hiciera.

Jazmín: Nooo por favor se lo suplico que soy virgen…

Guarde silencio un instante y detuve mi embestida, pero después de sacar mis conclusiones, llegue a la conclusión de que mentía. No podía ser virgen a su edad, con su extraordinaria belleza y su cuerpo que era un monumento.

Rubén: Virgen tu? Jajá jajá ahora si que me hiciste reír… Toma maldita mentirosa!

La penetre de un empujón y sentí su himen romperse… me sorprendió pues en verdad era virgen.

Ella gritó al principio y se puso a llorar como loca, eso me calentó más, estaba estrenando a una mujer y vaya que que mujerona estaba iniciando.

La agarre de los pechos desde atrás con fuerza sintiendo su duro pezón en mis dedos y empecé a bombearla con todo. Era increíble, la estaba desvirgando, la estaba haciendo mujer y no solo eso, me la estaba violando en la caja del trailer sin que nadie pudiera detenerme, era una colegiala y estaba deliciosamente rica.

Rubén: Aaaahhhh!!! Que rica flor!!!

Jazmín: noooooo!!!!

Rubén: Aaaahhh como me aprietas chiquita… la tienes bien apretadita y bien rica!

Jazmín: Aaaahhhh

Cuando estaba por venirme en su vagina no pude resistir en romper ese hermoso culito., si su vagina había resultado ser virgen, su culito seguramente jamás había sido perforado.

Aún excitado a tope, saqué mi verga de su vagina, le acomode la punta en la entrada de su anito y de un golpe le metí la verga en el culo.

Rubén: AAAAHHHH!!!! Diosssss eres una deliciaaa!

Jazmín: nooooooooooooo!!!!!!

 

Rubén: AAAAHHH Que rico culito tieness

Jazmín: Ooohhh nooo!!!

La tome con mis dos manos de la cintura y le di mis ultimas arremetidas hasta llenarle de leche toda la cola haciendo que mi verga explotara en su culo y la niña llorara con más fuerza que nunca.

Le bese la espalda por un tiempo más y después la voltee hacia mí y la estuve besando en los labios bastante tiempo.

Baje del trailer con la manguera y el bote, ordeñe un poco el tanque de gasolina y di marcha rumbo a donde habíamos dejado su auto. Baje, llene su tanque y puse en marcha su vocho poniéndolo en neutral. Fui hasta la caja del trailer y baje a la joven. La puse en el asiento de su vocho, estaba como inconsciente y le dije:

Rubén: Gracias amor tienes el mejor culo que he tenido en toda mi vida.

La bese en los labios y me marche al instante procurando no darle chanse de que tomase mis placas. Al día siguiente di la entrega, me pusieron retardo y me bajaron la comisión. No me importo, había tenido una mujer hermosa como las que nunca en mi vida había pensado tener.

Ese mismo día decidí tomar mis vacaciones y regresar a casa un tiempo. Al volver me abrió una hermosa joven con uniforme escolar. Era morena, bastante bien formada y sin ser una belleza de cara tampoco era fea. Pensé que había equivocado de casa pero al instante me dijo:

-Papá has vuelto!!

No cabe duda de que era mi hija, la niña que deje hace bastante tiempo atrás al cuidado de su madre y hasta hoy volvía a verla.

Se echo a mis brazos y me beso en la mejilla. Al fin había vuelto a casa después de tanto tiempo.

 

Share